La Isla de Pascua es uno de los lugares más atractivos de Chile, y por ello es uno de lo más concurridos por los turistas. Con seguridad, el misterio y la belleza envuelven a esta hermosa Isla.
La belleza se presenta con total evidencia en los paisajes y en la naturaleza que derrocha esta Isla en cualquiera de sus rincones, belleza que enamora y que se ha convertido en uno de las principales razones de visita a este destino.
Por su parte, el misterio se debe a unas enormes estatuas de piedra volcánica que allí se encuentran y que despiertan la curiosidad de los turistas: de dónde viene, y que significan. Estas esculturas reciben el nombre de moai, y uno de los más representativos es el Ahu Ature Huki. Las mismas han sido objeto de diferentes interpretaciones, entre ellas la que sostiene que han sido levantados entre los siglos XII Y XVII para simbolizar a los difuntos para que ellos derramaran bendiciones y poderes sobre las generaciones posteriores.
Ellos se encontraban sobre una plataformas que reciben el nombre de ahus, y de esta manera simbolizan el rostro de uno de los antepasados.
Como deciamos, uno de los lugares más significativos en donde se puede encontrar esta tradición de la población rapa nui es Ahu Ature Huki. Esta es una de las primeras estatuas que ha sido vuelta a levantar en el año 1956 y por ello tiene un gran valor dado que hasta ese año todos los moai no se encontraban en pie.
Este emprendimiento le tomó 18 días a un gran equipo de trabajo, que utilizó troncos y piedras, y bajo el pedido expreso de la expedición a cargo de Thor Heyerdah, de origen noruego. A través de los procedimientos seguidos, se intentaba conocer el modo en que los isleños levantaban estas esculturas.
Este, a diferencia de otros moai de la isla, es un moai solitario, que se encuentra en la playa de Anakuna, agregando belleza a este lugar que por sí mismo ya podría caracterizarse como paradisiaco: la calma de su mar, su aire fresco y el verde que rodea a estas estatuas.
Ha sido levantado de espalda al mar, para continuar con la creencia de que de este modo las bendiciones y los regalos iban a ser destinados a los habitantes de la Isla de Pascua. También se ha dicho que los moai servían de mediadores entre el cielo y la tierra.
Este moai de Ahu Ature Huki también ofrece una expresión en su rostro, que invita a ser develada, y que según varios estudiosos, presenta facciones más duras respecto de otros, y lo asocian a la historia del hombre pájaro. También hay una historia en torno a los ojos del moai Ahu Ature Huki, dado que se cree que la presencia de los mismos, les concede a las estatuas un rostro más real.
Sin dudas, la Isla de Pascua es un sitio turístico de gran belleza y con una riqueza histórica y cultural sin igual, por ello no puede dejar de ser visitado en algún momento de su vida, ya que es un lugar que encierra un capítulo de historia de rapa nui interesante para conocer.
Fatima Seppi